El tranvia de
Sarajevo
Mayo de 1994. Con el alto al fuego en la guerra de Bosnia Herzegovina los tranvías de Sarajevo empezaron a funcionar. Los ciudadanos, después de cuatro años de asedio, los abrazaron como símbolos de la vuelta a la normalidad. Pero para los francotiradores serbios se convirtieron los últimos objetivos a batir. La respuesta al terror diario fue una resistencia silenciosa: la gente siguió subiendo a los trenes. Hoy, conductores y usuarios recuerdan a las víctimas.
Agosto'07